El volumen de la televisión está muy alto! ¡Te va a hacer mal para los oídos!», suelen decir los padres a sus hijos. Ese puede ser el primer indicio de que algo no esta bien.
La audición está estrechamente ligada a la adquisición del habla. Los primeros dos años de vida constituyen la fase de desarrollo más importante en la audición de un niño. La capacidad del cerebro para desarrollar y comprender el lenguaje va disminuyendo gradualmente en el niño con pérdida auditiva que no recibe ningún tratamiento. Esto significa que cada vez será más difícil aprender a hablar después de este período. Detectar a tiempo los problemas resulta crucial para asegurar que desarrolle el lenguaje correctamente y se adapte al ritmo de enseñanza con mayor facilidad.
Muchos chicos no suelen darse cuenta de su deficiencia auditiva. Algunos de ellos, de manera inconsciente, utilizan estrategias para comprender lo que quieren oír, como leer los labios. Otros, hablan gritando, o bien no registran si alguien les habla por detrás
Los profesionales de la salud recomendamos realizar controles durante el verano, para evitar futuros problemas durante el ciclo lectivo o, en caso de no ser posible, hacer el chequeo antes del comienzo de las clases.
Sabemos que, a pesar de ser un factor muy frecuente en el aula, son pocos los maestros, padres o familiares que pueden detectar con facilidad los problemas auditivos de los chicos. Para evitar esto, es fundamental que tanto en casa como en la escuela los mayores aprendan a reconocer los indicios de un niño con dificultades para escuchar correctamente.
Un examen físico anual es una parte clave en la salud de los niños y adolescentes.
Entre los 3 y 4 años la escolarización es un hecho. Este es un buen momento para evaluar la salud de los niños con el fin de controlar su crecimiento, detectar factores de riesgo, y prevenir posibles complicaciones o afecciones que pudieran intervenir en su desarrollo.
Todos los años antes de comenzar las clases los niños deben realizar el examen médico anual, pero además de hacerlo es importante generar desde el hogar hábitos saludables.
.Habitualmente, cada control pediátrico incluye un examen físico completo. En este examen, el médico verifica el crecimiento y desarrollo del bebé o del niño pequeño con el fin de encontrar o prevenir problemas. Asimismo, la audición, la visión y otros exámenes serán parte de algunas consultas o controles.
Es importante revelar problemas de audición que puedan afectar el desempeño escolar y la integración social del niño. Cuanto antes se detecten y se traten, hay más posibilidades de minimizar el impacto que puedan producir en su desarrollo.
. Algunos síntomas que pueden indicar pérdida de audición son por ejemplo si tiene dificultades en el lenguaje, no hace lo que se le indica, pregunta “¿qué?” con frecuencia y escucha la televisión a un volumen muy alto, presenta retraso en el lenguaje u otitis recurrente, podríamos estar frente a un niño con problemas auditivos. Si el niño no responde, de manera adecuada, a un ruido o a una voz, si se nota un desarrollo lento del lenguaje y del habla, o si pronuncia mal, podría deberse a una deficiencia auditiva.
Una hipoacusia de leve a moderada no diagnosticada a tiempo puede generar severos problemas y trastornos del vocabulario, problemas de dicción y, lo que es más grave, dificultades en el aprendizaje.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda llevar al niño al médico si presenta dolores en los oídos, supuración, pérdida de la audición, si tiene problemas para aprender a hablar o bien no entiende cuando otra persona le habla.

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